El Danzante de Quito Eterno narró sus historias en Bolivia

Javier Cevallos Perugachi, Coordinador Escénico de Quito Eterno, participó en el Festival Internacional Apthapi de Cuentacuentos que se desarrolló en La Paz, Bolivia, del 9 al 15 de junio de 2019. Javier narró ante las audiencias relatos con el emblemático personaje de El Danzante, que fue creado hace diez años, para contar sobre los procesos de despojo de la ritualidad andina que vivieron nuestras culturas así como también la subvaloración de nuestros ancestros indígenas y afros, el mundo prehispánico y el mestizaje.

Este Festival fue organizado por el espacio cultural La Cueva de Cuentacuentos. Martín Céspedes, coordinador, comentó al diario de Bolivia Página Siete, que los once narradores que participaron en este encuentro fueron seleccionados por su trayectoria: “tienen un proyecto de vida que va más allá del arte mismo, tienen un trabajo cotidiano que se trasluce a través de sus espectáculos de narración oral”, señaló.

Narradores de Cuba, Argentina, Ecuador, México y Bolivia fueron parte de la inauguración titulada “El Gran Narratón”. Durante dos horas, los contadores de cuentos compartieron historias con niños, niñas, adolescentes y adultos. Fue un espectáculo inclusivo en el cual cada narrador fue acompañado por un especialista en lenguaje de señas para transmitir los relatos al público con discapacidad auditiva. Para Javier, de Quito Eterno, esta fue la primera experiencia en una presentación de este tipo: “es como un juego de complicidad entre narradores y traductores. Fue interesante conocer que existen audiencias a las que podemos llegar con trabajo de articulación entre diversos colectivos”, comentó Javier.

Dentro de las actividades cumplidas dentro del Festival, también se realizó una presentación en la comunidad aimara de Lluto ubicada a dos horas de la ciudad de La Paz. Allí líderes y representantes de la comunidad escucharon relatos y organizaron el apthapi, costumbre aimara que consiste en compartir alimentos entre los miembros de la comunidad. Sobre esta experiencia Javier comentó: “Fue interesante entender a los Andes como una región, conocer que compartimos experiencias, sin desconocer particularidades, y que podemos pensar a América Latina desde una historia en común; la división política de los países nos impide verlo, sin embargo existe la posibilidad de entablar un diálogo regional” concluyó.

Elaborado: Elena Vallejo